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junio 14, 2011

el mar...



Antes que el sueño (o el terror) tejiera
mitologías y cosmogonías,
antes que el tiempo se acuñara en días,
el mar, el siempre mar, ya estaba y era.

¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
y antiguo ser que roe los pilares
de la tierra y es uno y muchos mares
y abismo y resplandor y azar y viento?

Quien lo mira lo ve por vez primera,
siempre. Con el asombro que las cosas
elementales dejan, las hermosas

tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
ulterior que sucede a la agonía.

[Jorge Luis Borges, El Mar]


***

noviembre 13, 2010

la décima musa




¡¡Oh humana flaqueza nuestra,
adonde el más puro afecto
aun no sabe desnudarse
del natural sentimiento!

Tan precisa es la apetencia
que a ser amados tenemos,
que aun sabiendo que no sirve
nunca dejarla sabemos.

Que corresponda a mi amor
nada añade, mas no puedo
por más que lo solicito
dejar yo de apetecerlo.
Si es delito, ya lo digo;

si es culpa, ya lo confieso,
mas no puedo arrepentirme
por más que hacerlo pretendo.

Sor Juana Inés de la Cruz, Fragmento del largo poema: Expresa los Efectos del Amor DivinoAyer 12 de noviembre, se celebró el 359 aniversario de su natalicio.

Un par de textos sobre la obra de la poeta mexicana Sor Juana Inés de la Cruz Apuntes sobre Sor Juana o las trampas de la fe.



***

septiembre 03, 2010

siempre vendré




No importa si cuando llama el amor
yo estoy muerta.
Vendré.
Siempre vendré
si alguna vez
llama el amor.


(Alejandra Pizarnik)


*****

noviembre 30, 2009

el poeta josé emilio pacheco

No es por el Premio Cervantes (ni antes el Reina Sofía); es por lo esencial, por su poesía simple y entrañable. En junio pasado, José Emilio Pacheco cumplió 70 años, lúcido y fiel a sí mismo, mucho más que otros obnubilados por los humos de pendones y famas. Decía el escritor brasileiro Rubem Fonseca que la poesía es el género mayor de la de literatura y que por eso él no la escribía (grande Fonseca también). JEP es una rara avis: escribe novela, ensayo y poesía y además, traduce a otros poetas (Baudelaire entre ellos). Un hombre sencillo, negado a las alharacas y declaraciones estentóreas. Lo conocí en mi temprana adolescencia, gracias a mi familia que es tan hipocondríaca como ecléctica y entre sus rarezas, tiene la de estar suscrita al Semanario Político más importante y critico de este país, Proceso . Fue en esas páginas, donde tuve mi primer acercamiento a este hombre, que escribe ensayos llenos de poesía. Años después, cuando el huracán Katrina  se ensañó con New Orleans, fue él quien con mayor claridad y ternura describió el dolor de ver semidestruido ese entrañable sitio lleno de cultura, historia y contrastes. Un ensayo conmovedor, sin un ápice de cursilería. La Ciudad de México ha sido su obsesión, a ella ha declarado su amor, no exento de pesar (lo mismo a que a su país entero), mediante la poesía.



A quien pueda interesar
Que otros hagan aún
    el gran poema
los libros unitarios
    las rotundas
obras que sean espejo
    de armonía

A mí sólo me importa
    el testimonio
del momento que pasa
    las palabras
que dicta en su fluir
    el tiempo en vuelo

La poesía que busco
    es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida


Contraelegía
Mi único tema es lo que ya no está
Y mi obsesión se llama lo perdido
Mi punzante estribillo es nunca más
Y sin embargo amo este cambio perpetuo
este variar segundo tras segundo
porque sin él lo que llamamos vida
sería de piedra.

junio 30, 2009

viaje pospuesto

Es un martes que sabe a domingo; cargado de tristezas que no tienen motivo aparente. Es un tiempo lleno de cuestionamientos que no tienen respuesta. O más bien, es un día, un tiempo, plagado de cuestionamientos cuyas respuestas, por sabidas... son temidas.

Hacer un viaje al interior de uno mismo, es quizá lo más difícil que existe. Por eso siempre voy al exterior, por eso mi terco afán de abordar aviones y cruzar océanos. Pero todo tiene un limite y el mío... ya ha llegado.

Y sí, esto es una reflexión supínamente egocéntrica, llena de filosofía barata; pero también... absolutamente honesta.



"A mi amigo el poeta le duelen los domingos,
le estorban los domingos.
Pero él no sabe que a todos ha pasado
despertar de hastío,
pesar por un instante en el suicidio o
recordar llorando el amor más fuerte cuando niños.

Él no sabe que todos somos
soledad en el domingo
buscando la mano de los otros,
y en el lamento que a sí mismo se destroza
la memoria dictándonos el drama de ese día.

Tal vez no es el domingo, amigo mío,
sino el silencio, ese ruido interior
que tanto enseña y tanto duele.

Mas para este dolor no hay medicina.
Es el dolor viajero en las edades,
el que siempre ha vivido con el tiempo
habitante en las carnes de los siglos.

Por tres monedas se lo niega
o se lo evade con la risa
y se le inventa un nombre ajeno.

Allí está, como una llaga,
eco del eco en la garganta de los días,
en el andar que vive en cada paso
y sólo muere con la muerte.
No hay medicina, amigo mío,
para el dolor que es ser
en la existencia."

Andrea Montiel
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mayo 27, 2009

poesía para envolver

Una tarde cualquiera usted deambula por la ciudad y repentinamente, queda prendado de un bonito tarro para café. De acuerdo, esto es una proyección: mi artículo fetiche favorito son los tarros para café; cuando viajo, siempre me compro uno. El quid es que el objeto de su repentino deseo, sea rompible y requiera protección. Como usted no anda en un gran almacén ni en una pequeña boutique, sino en un sitio más rústico, por ejemplo un mercado artesanal o el mercado de las pulgas de su preferencia, no hay cajita a la medida, ni siquiera papel burbuja [digresión: es magnífico como terapia para la neura, después de media hora de reventar esas burbujas… uno queda lacio, lacio] para envolver el objeto, por lo que el dependiente se lo envuelve en periódico viejo. Una vez en su casa, usted desenvuelve su preciado objeto, hace bolita o rompe el papel y... a la basura. Eso hacen las personas normales. Pero existimos otras –lo digo en plural porque quiero pensar que no soy la única-, a las que nos da por curiosear ese periódico y no lo tiramos sin antes haber visto qué decía. En el noventa y nueve por ciento de los casos, se trata de información que no resulta de nuestro interés. Pero en el uno por ciento restante, cabe la posibilidad de encontrarnos con… poesía. Y entonces, uno se siente casi en una película. Ese es el caso de la poesía que pongo aquí. Apareció perdida en un pequeño rincón del último sitio donde yo hubiera creído encontrar poesía: un diario especializado en economía y finanzas, El Financiero. Aquel pedazo de periódico había servido para envolver un hermoso tarro de talavera poblana que me encontré en algún tianguis sabatino. Pero lo mejor de todo fue leer el nombre del autor de esa pequeña poesía encontrada: un amigo bloguero. Y aún más curiosidades o vueltas de la vida: en aquel tiempo, él tenía una columna semanal (buenísima) en otro periódico... digamos, rival de El financiero. Y resulta que en la actualidad, sus textos son publicados en este diario especializado en mercados de valores y en cual, por una razón que él mismo desconocía, años atrás habían publicado su poema.

Y aquí el poema

"Porque estos días lluviosos me lo exigen
con su necia soledad vespertina,
y la ajena belleza de unos cuerpos
que conozco bien y que me desconocen
es apenas una daga feliz
que en mí se derrumba. También porque es cierto
que la vida es una vano,
un inútil montón de negligencias.

Volver a ese tibio gozo
que implicó cada cosa hecha contigo;
a la rutina y al aburrimiento,
tan queribles, pero al ardor también,
al ardor, a la dicha y a la alegría.
Al sencillo detalle de abrazarte"

Alonso Ruvalcaba

marzo 27, 2009

no quiero convencer a nadie de nada

A diez años de la muerte del maestro Jaime Sabines, mis simples palabras son una nimiedad. Mejor no decir nada y dejar que su pluma hable en esta especie de declaración de principios. Una declaracíón que -si la luna saliera de día y el sol de noche- yo habría querido escribir.

"No quiero convencer a nadie de nada. Tratar de convencer a otra persona es indecoroso, es atentar contra su libertad de pensar o creer o de hacer lo que le dé la gana. Yo quiero sólo enseñar, dar a conocer, mostrar, no demostrar.

Que cada uno llegue a la verdad por sus propios pasos, y que nadie le llame equivocado o limitado. (¡Quiénes quién para decir "esto es así", si la historia de la humanidad no es más que una historia de contradicciones y de tanteos y de búsquedas?)

Si a alguien he de convencer algún día, ese alguien ha de ser yo mismo. Convencerme de que no vale la pena llorar, ni afligirse, ni pensar en la muerte. "La vejez, la enfermedad y la muerte", de Buda, no son más que la muerte, y la muerte es inevitable. Tan inevitable como el nacimiento.
Lo bueno es vivir del mejor modo posible. Peleando, lastimando, acariciando, soñando. (¡Pero siempre se vive del mejor modo posible!)

Mientras yo no pueda respirar bajo el agua, o volar (pero de verdad volar, yo solo, con mis brazos), tendrá que gustarme caminar sobre la tierra, y ser hombre, no pez ni ave.

No tengo ningún deseo que me digan que la luna es diferente a mis sueños."

Jaime Sabines
(25 de marzo de 1926-19 de marzo de 1999)




Imagen: Paysage agricole près de Cognac, Charente, France (Yann Arthur Bertrand)

enero 19, 2009

por fin

Una buena, una mala y otra incierta


La buena. Por fin, después de ocho eternos años, se va George W. Bush.

La mala. Se irá a su casa y no a Guantánamo... que es donde merecería estarse pudriendo hasta el fin de sus días

La incierta. ¿y ahora a quién carajos le vamos a echar las culpas de toda las desgracias que a diario nos sorprenden, encogiéndonos el corazón y robándonos un pedacito de la poca esperanza que aún nos queda?












La política es un simulacro. Se va el malo de la película y llega el bueno, pero eso no significa que en automático las cosas vayan a mejorar. Al final de cuentas, el bueno es también estadounidense y piensa como tal. Cierto que es una mejor persona; a años luz del malnacido halcón texano que le deja su lugar; pero el poder es tan absorbente y jodido... que ya ni el los buenos de la película se puede confiar... excepto en los típicos filmes hollywoodenses. Por eso no me gustan.


"Cada vez que nos dan clases de amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de ausencia
muñones de porvenir/arrabales de duelo
pero también candores de mosqueta
pienos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo de otoño
sentimientos insoportablemente actuales
que se niegan a morir allá en lo oscuro

el olvido está tan lleno de memoria
que a veces no caben las remembranzas
y hay que tirar rencores por la borda

en el fondo el olvido es un gran simulacro
nadie sabe ni puede/ aunque quiera/ olvidar
un gran simulacro repleto de fantasmas
esos romeros que peregrinaran por el olvido
como si fuese el camino de santiago

el día o la noche en que el olvido estalle
salte en pedazos o crepite/
los recuerdos atroces y los de maravilla
quebrará los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por el mundo
y esa verdad será que no hay olvido."

[Ese gran simulacro. Mario Benedetti]



Imagen: Collage elaborado por el diario mexicano La Jornada

diciembre 16, 2007

Poesía dominical



“Todavía no sé cual es tu nombre, te siento tan mía,

que llamarte de algún modo sería como separarme de ti,
reconocer que eres distinta a la sustancia

de que están hechas las sílabas que forman mi nombre"

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“He gastado mi vida en olvidarte y recordarte, en huirte y perseguirte”

Octavio Paz, Fragmentos de Carta a dos desconocidas