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octubre 20, 2009

bon anniversaire mon petit ange sauvage


Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde corrían todos los vinos, donde se abrían todos los corazones.
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. Y la encontré amarga. Y la injurié.
Yo me he armado contra la justicia.
Yo me he fugado. ¡Oh brujas, oh miseria, odio, mi tesoro fue confiado a vosotros!
Conseguí desvanecer en mi espíritu toda esperanza humana. Sobre toda dicha, para estrangularla, salté con el ataque sordo del animal feroz..
Yo llamé a los verdugos para morir mordiendo la culata de sus fusiles. Invoqué a las plagas, para sofocarme con sangre, con arena. El infortunio fue mi dios. Yo me he tendido cuan largo era en el barro. Me he secado en la ráfaga del crimen. Y le he jugado malas pasadas a la locura.
Y la primavera me trajo la risa espantable del idiota.
Ahora bien, recientemente, como estuviera a punto de exhalar el último ¡cuac! pensé en buscar la llave del antiguo festín, en el que acaso recobrara el apetito.
Esa llave es la caridad. ¡Y tal inspiración demuestra que he soñado!
"Tú seguirás siendo una hiena, etc... declara el demonio que me coronó con tan amables amapolas. "Gana la muerte con todos tus apetitos, y con tu egoísmo y con todos los pecados capitales".
¡Ah! ¡por demás los tengo! Pero, caro Satán, os conjuro a ello, ¡menos irritación en esos ojos! Y a la espera de las pocas y pequeñas cobardías que faltan, desprendo para vos, que amáis en el escritor la ausencia de facultades descriptivas o instructivas, unas cuantas páginas horrendas de mi carnet de condenado
Fragmento de Una temporada en el infierno (mayo-agosto 1873 Jean Arthur Rimbaud)



Feliz cumpleaños mi querido Arthur Rimbaud… 155 añitos y sigues tan perturbador con antaño.


Que los dioses, los demonios y los ángeles -sobre todo los caídos, como vos- te guarden por los siglos de los siglos. Amén



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septiembre 21, 2008

L’enfant terrible


Precoz en todo; capaz de escribir poemas extraordinarios antes de cumplir los 18 años. Siempre al filo de todo; su vida fue tempestuosa, contradictoria, un escándalo; malgastada, dicen algunos. Quizá estoy equivocada pero para mi, están los poetas malditos y Rimbaud... el maldito entre los malditos. Intenso, temperamental, talentosísimo y sensible; tan odiado como amado, así fue Jean Arthur Rimbaud.

“Digo que hay que [...] hacerse vidente. El poeta se hace vidente a través de un largo, inmenso y razonado desorden de todos los sentidos. Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; el mismo las busca, agota en si todos los venenos para guardar solo las quintaesencias. Inefable tortura [...] por la cual se convierte en el gran enfermo, el gran criminal, el gran maldito - y el supremo Sabio! Alcanza lo desconocido; y, aunque enloquecido, terminara por perder la inteligencia de sus visiones, igualmente las ha visto!”
[Jean Arthur Rimbaud]


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Jean Arthur Rimbaud (1854-1891) Precoz figura poética del simbolismo francés. Escribió algunos de los más extraordinarios poemas del siglo XIX. Fue también precursor del surrealismo y uno de los creadores del verso libre. Su extraordinaria vida, intensa y torturada, está bien descrita en su poemario "Una temporada en el infierno". Este soneto de las vocales, en el que a cada vocal se le asigna un color, ayudó en su momento a popularizar la sinestesia [tomado de la página de Arthur Riambaud]

Soneto de las vocales
A negro, E blanco, I rojo, U verde, O azul: vocales
yo diré algún día vuestros nacimientos latentes:
A, negro corsé velludo de moscas brillantes
zumbando alrededor de hedores crueles,

golfas de sombra; E, candores de vapores y tiendas,
lanzas de glaciares intrépidos, reyes blancos, temblores de umbelas;

I, púrpuras, sangre salpicada, risa de labios bellos
en la cólera o las borracheras penitentes;

U, ciclos, vibraciones divinas de mares verdosos,
paz de pastos sembrados de animales, paz de arrugas
que la alquimia imprime en las grandes frentes estudiosas;

O, supremo Clarín lleno de estridencias extrañas,
silencios atravesados por Mundos y Ángeles:
O la Omega, ¡rayo violeta de Sus Ojos!