noviembre 15, 2009

Aunque cegué de mirarte (III)



Entonces, para pasar el tiempo, se pescan peces no comestibles; para impedir que se pudran, a lo largo de las playas se han distribuido carteles en los cuales se ordena a los pescadores que los entierren en la arena apenas sacados del agua.

Claude Lévi-Strauss, Tristes tropiques. Rayuela 59

Si las endechas, sonetos, redondillas, enigmas, no son prueba ya de su genio, Primero Sueño –ese papelillo escrito por su gusto- es Divina Comedia: pero sin guía, es una apología del individuo.

El sueño y el trance extático duplican, en forma transitoria e incompleta, a la muerte: mientras duran, el alma se libera del cuerpo y vuela. Esta es la tradición* en que se inserta Primero Sueño.

*Entre Platón y Jenofonte. Bien escribe mi queridísima Marichuy que después de los griegos la originalidad ya no ha sido lo más notorio.

José Juan Tablada, apreció la faceta científica, la metafísica, y la motafísica (como Fénix y ouróboros).

Nunca la esperanza, no hay oriente. Ciencia y paciencia. El suplicio es seguro.

Y más con los antecesores de los di-puta-bles blanquiazules, conocidos como hijos de su Torquemada madre (en aquéllos tiempos sin televisa ni TV azteca, TVynovelas et. al. La pacificación de los ánimos intelectuales se hacía a garrote vil) ahora los métodos son más sutiles –aparentemente, ya que son agresivos audiovisualmente-, pero no menos efectivos, ya que conservan su esencia de vileza garrotera.

Pues ¿cómo me atreviera yo a tomarlo en mis indignas manos, repugnándolo el sexo, la edad y sobre todo las costumbres? Y así confieso que muchas veces este temor me ha quitado la pluma de la mano y ha hecho retroceder los asuntos hacia el mismo entendimiento de quien querían brotar; el cual inconveniente no topaba en los asuntos profanos, pues una herejía contra el arte no la castiga el Santo Oficio, sino los discretos con risa y los críticos con censura…


Esos ruidos con la Inquisición*.

*Reza un adagio afgano: si la barba es signo de fe, las cabras la llevan desde que nacen.

“El sabio pero vindicativo Méndez Plancarte* no vio en ellos sino defectos. No le perdonó nunca a Ermilo Abreu Gómez que se hubiera atrevido a ver en Juana Inés no a la monja sino a la víctima de prelados intolerantes”.

*En el Centro Cultural Sor Juana Inés de la Cruz –sí, el motel californiano en Nepantla, gracias Zabludovsky (no, no los de la caja idiota)- se puede adquirir una selección de “Críticas sorjuanianas” de Alfonso Méndez Plancarte, por la módica cantidad de cincuenta y cinco pesos -no reales-, cincuenta y cinco le vale, cincuenta y cinco le cuesta.

Más seguro será el suplicio, si seguimos en el fornificio*; mientras no le inviertan a la ciencia, el pueblo seguirá en la divina paciencia, porque en la máxima casa de estudios, todos se van contra los espurios; ya dejen de bucearnos las braguetas, para que no nos dejen las espiroquetas; con los arribistas panistas de las revistas, el país se jode a ojos vistas.

*Me placen los fornificios carnales, lo que me realmente me molesta es el fornificio mocho, de esos pedófilos y violadores que se santiguan frente a la virgencita.

Oh, pero este circo de tres pistas -Por ahora, es este país entero el que detenta tan alta distinción. Pista uno: la presidencia de la república, palafreneros y jilgueros mediáticos que la acompañan; pista dos, el inefable Congreso de la Unión y pista tres, faltaba más, la sociedad anestesiada contemplando ese espectáculo- Marichuy dixit.



¿Observaron los desprecibale, inisginifcantes, rtimo? ¿No? No se preocupen, es su hemisferio izquierdo dominante, que suprime las incongruencias como corrector de ortografía del procesador de textos.

Pero aún existen espectáculos que valen el sol. Entre las calles empinadas que conducían al centro cultural, la música inconfundible de los chinelos de mi rancho estimuló el mar interno de la cóclea, en tanto que el viento se arremolinaba en el carnal caracol, y susurraba esa turbulencia ancestral de otras conchas*. Y apareció, sobre zancos, vestida de arlequín, una mujer extraordinaria; cuando se inclinó cortésmente a saludarnos, en esa mano –aun a través de los guantes, pero que ahora portaba la otra parte, en un espejo motafísico- percibí muchas cosas**, tantas como su rostro –más de cincuenta años de vida, pero bien vivida-. Sinceramente, no presté atención al niño vestido de pájaro sin ojos, ni a su varonil pareja arlequinesca roji-negra en la banqueta opuesta, ni a que la banda de viento era de Yecapixtla***, ni a que se cayeron tres niños mientras una vaca los observaba con impasibilidad; sólo tenía retina para esa mujer: pensé –como adolescente trastornado- en no lavarme la mano nunca más, mientras de fondo se escuchaba Saltarello, lamento di Tristano e Isotta de Angelo Branduardi.

*Turbulencias ancestrales, no voces, por si algún eminente pisi-quiatra cree que ya estoy a un paso de la psicosis.

**Habiendo estrechado múltiples manos -artríticas, nefríticas, gotosas, hipertensas, diabéticas, esquizofrénicas, esquizotípicas, esquizotópicas, esquizotúpicas-…Algo he aprendido del tacto.

***En el mosaico de la jerónima de los pintores del valle de Cuautla –en el museo histórico II- se puede apreciar el rosetón del exconvento de San Juan Bautista.

Las vías del tren que contó Amado Nervo me llevaron lejos, muy requetelejos del terrenal terraplén del auditorio El caracol ¿Ven? ¡Caracoles! Conchas, caracolas…El gran caracol: el tiempo es cíclico, no lineal; carga simbólica, inconsciente colectivo, Jung. Agua, mar, sonido arquetípico de claustro en el infinito; música, viento –Sor Juana escribió un tratado musical llamado El caracol-. El cero estilizado*; lo que existe antes de la cuenta, que no es lo mismo que la nada**. Gracias, Chispa –ésas eran revistas, carajo-, octubre de 1986, por enseñarme el Nepohualtzintzin:

* “Ni los romanos ni los griegos lo concibieron y por eso su numeración resultó muy inferior a las de los árabes, quienes a su vez tomaron de los hindúes el símbolo y concepto del cero. También nuestros mayas fueron capaces de concebirlo y eso explica en parte que avanzaran tanto como lo hicieron en sus concepciones matemáticas.”

**“¿Reconoces una concha de caracol en este símbolo? Eso era. La concha vacía de un caracol; es decir, se representaba la ausencia del caracol, su casa, el testimonio del ciclo completo de su vida. Así, el cero se refiere más que a la nada, al ciclo infinito de la vida.”



Bendito el Jaguar que no vieron la decadencia hollywoodezca-boludezca con reverendas mam…paras de basura como Apocalypto y 2012 (No dudo que éstas sean las verdaderas señales del fin de los tiempos, juntoconpegado con el reggaeton). La apofenia está a un paso de la psicosis, de acuerdo, de acuerdo.

"Todo el mundo sabe que la Tierra está separada de los otros astros por una cantidad variable de años luz. Lo que pocos saben (en realidad, solamente yo) es que Margarita está separada de mí por una cantidad considerable de años caracol..."

Lucas, sus largas marchas. Julio Cortázar

Así transcurrió la tarde entre el Bolero de Ravel estilo flamenco (ah, las piernas de la fémina eran androceos que resguardaban un magnífico gineceo: una seductora flor de pétalo lila y sépalo albo), Vangelis con castañuelas –a doce manos-, Dios nunca muere y villancicos de Gustave Charpentier por la sinfónica de Atizapán de Zaragoza. Gozaba mi hámster, aún con los bigotes congelados -si una dama se había trepado a algo potencialmente peligroso por amor al arte, debía ser estoica-.

Los caracoles son hermafroditas; si están de humor, se fertilizan mutualmente ¿Bonito, no?. La memoria auditiva verbal tuvo que salir de su concha, como buen Helix aspersa, para aprisionar ese nombre: Blanca Lilia Reyes. Tal vez yo también tenga los genitales justo detrás de los ojos, quién sabe. Un ornitorrinco cultoso caracolero…Vaya cosa.

“Ella lo veía de repente tan chico, tan un muchachito entre sus caracoles y sus hojas”

Bestiario. J. Cortázar




No hay nada intelectual en esta experiencia: describo simplemente el acto de ver y la extraña, aunque natural, fascinación que nos embarga al contemplar el cotidiano abrir y cerrarse de las flores, los frutos, las mujeres, el día, la noche…”

Octavio Paz

Sor Juana Inés de la Cruz y la arquitectura sagrada

Retórica y emblemática en “El sueño”

10 comentarios:

marichuy dijo...

"... con los antecesores de los di-puta-bles blanquiazules, conocidos como hijos de su Torquemada madre (en aquéllos tiempos sin televisa ni TV azteca, TVynovelas et. al. La pacificación de los ánimos intelectuales se hacía a garrote vil) ahora los métodos son más sutiles..."

Queridísima, te pude adorar con esa afirmación. Los medios cambian, los fines siguen siendo los mismos: acallar la voz discordante. Por lo menos Torquemada (el original) no se andaba con hipócritas medias tintas.

Estoy a medio camino entre un ataque de risa y uno de llanto, querida Aurore, mientras "disfruto" la función del circo PANazulito.

Esa mezcla musical de la que gozaste, ecléctica donde las haya, suena seductora.

Acabo de descubrir que alguna vez, así nomás para experimentar una sensación de egoísta intensidad, me gustaría ser como un caracol.

Ay Sor Juana, perdona que en tu nombre yo haya dicho tanta incoherencia, son como dice nuestra querida Aurore, producto de los viajes motafísicos que este post me indujo (jajá, pretextos sobran)

Besos desvariados… otra vez

Aurore Dupin dijo...

Queridísima:

Creo que preferiría montarme a un potro estilo español antes que manducar frente a Ventaneando, como es costumbre en tu casa...Sólo mediante a profundas técnicas de evasión mental en el Palacio de la memoria de Mateo Riccci (aprendiéndolas de Jonathan D. Spence) he podido soportar eso.

Medias tintas...Síp. Algo estoy aprendiendo de los jesuitas y entendiendo por qué los inquisidores eran de forma predominante los perros con rabia del señor (sus sesos eran más susceptibles a la neuroinfección fervorosa tras una máscara de racionalidad, ajá). Eran como piolines Looney Toonescos: el mundo extrañamente los percibe adorables cuando eran unos hijos de p(...) manipuladores y sádicos -tal vez habría algunos rescatables, la generalización también es irracional-.

Síp, tragicómico como los propios bolillos; tienen una gran capacidad para conectar lo inverosímil.

Ah, pero en el pecado llevé la penintencia: el primer número fue la ejecución corporal de una canción de tintes cumbieros-reggaetoneros por el taller de danza, mientras los noviecillos de las niñas disputaban tazos al lado del auditorio; fue un espectáculo tan perturbador que me permitió quedarme sentada para disfrutar de los otros números.

Oh, cómo disfruté salirme de la concha ese día...Entre el aire frío, las vías del ferrocarril y una magnífica estimulación audiovisual -Podía haber terminado en un plato pero en estado extático; como soy caracol de jardín, dúdolo-.

Ay, querida, estoy segura que en el infierno cargaré la obra completa de Sor Juana -en la mano siniestra- y de Octavio Paz -en la diestra- más la de Borges en la cabeza, como justo castigo por usarlos así...

Aurore Dupin dijo...

Para los no habituados en la exquisita cortesía -no cortesanía- mexicana, visualizar algo tan horroroso a la corteza frontal como es la programación del dúo dinámico sucedió en mi casa -no en la de Marichuy- por decirlo como las abuelas "Mi casa es la casa de ustedes".

Adéndum: Quiero ser caracol...porno verde (bueno, el porno vende -también-).

marichuy dijo...

Querida

Pues ya somos dos.. hay días en que yo también quiero ser un caracol

Besos enroscados

Ana dijo...

Hola Aurore... sin mentiras, está es la tercera vez que entro y leo tu post y solo puedo decir... gracias por compartir...
aunque sabes, estoy pensando seriamente en unirem al club de los caracoles...

abrazos
=D

Aurore Dupin dijo...

Querida:

Aunque prefiero los rituales de cortejo de las aves...Son barrocos -como me gustan-. Adoro al capulinero de frente dorada -el cual construye estructuras mucho más artísticas que el mentado arte conceptual-.

Besos complejos ritualistas tradicionalistas.

Aurore Dupin dijo...

Ana:

Pues no lo pienses...Como vas.

Saludos emocionales.

Mafalda dijo...

...

Hola mi Dama complicada jejeje.
Divagaciones en voragíne es lo que veo en estos posts.

El absurdo dando cachetadas con guante blanco. Yo a Sor Juana la respeto, y por momentos se me complica entenderla. Me gusta y me y me cuesta jejeje.

Hace unas semanas inicié una aventura (un cuento). Tuve a bien/mal meterme con el número áureo;dondé los caracoles tienen mucho que ver. La cosa es que ahora la tengo más pelona, resulta que a mi maestro de taller le gustó ya sea para cuento largo o,-si le encuentro las aristas adecuadas- para novela.

Así es que mi Dama, por lo menos en este momento tengo la supuesta división de los capítulos:

I. Aparece Elena y su misterio.
II. Lorenzo y el ambiente.
III. Las Caracolas
IV. Andrea y el primer hallazgo.
V. Lorenzo y Andrea.
VI. Oscar, los libros y la música.
VII. La búsqueda y las respuestas.
VIII. Entre la incertidumbre y el miedo.
XI. La negación de Lorenzo.
X. La desaparición de Andrea y Lorenzo

La Sinópsis te la debo, esa es un secreto.

Así es que yo ya formo parte del club de las caracolas jajaja...

Saludetes mi Dama.

Mafalda

Aurore Dupin dijo...

Tengo ojos de Remi -con la legrimilla asomando-

El placer de encontrar a especies raras es inefable.

Todavía existen seres por los que no me he tornado misántropa con odio jarocho.

¡Si soy bien simple, como Libertad!
Denme café, libros, comida decente y una lap con internet...No pido más.

Encontrar aristas no será difícil para vos; los cubos Rubik existenciales son su especialidad -casi como la de reorganizar miocardiocitos-.

Así como en los triciclos apache, de vuestra novela quiero una.

Bien, ya somos cuatro.

Saludos en crecimiento.

Aurore Dupin dijo...

Ah, por cierto. Tal vez se pregunten -o tal vez no, no importa- el por qué de una memoria auditiva verbal tan caracolera con un video del tutubo en inglés sin subtítulos; bien, no tengo ni idea de qué exquisitas palabras salen de la boca sensual de Isabella, como en la pantera rosa, me imagino las situaciones por lo que veo. Leo el inglés, por pura y llana necesidad profesional, pero traduciéndolo mentalmente al español...Vaya, no sé inglés.

Gracias por su atención.