octubre 16, 2009

Del montón




Soy la que soy,
casualidad inconcebible
como todas las casualidades.
Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.


En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.


Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos personal.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudido por el viento.


Alguien mucho menos feliz
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo un cristal de microscopio.
Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.


Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.
Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.
¿Y si despertara miedo en la gente,
o sólo asco,
o sólo compasión?
¿Y si hubiera nacido no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?


El destino hasta ahora,
ha sido benévolo conmigo.
Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.


Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien totalmente diferente.


Wislawa Szymborska



De "Fin y principio" 1993
Versión de Gerardo Beltrán



Soy un triste ornitorrinco cultoso.

Rogelio (tanto el de Montt -un Abraxas nietzscheano- como el de Salles) es un amour fou; debo admitir que el culto pato me recuerda a alguien...macanudo.






Por otra parte, las especialidades médicas son consideradas como posgrado por la UNAM...

Ah, el orgullo de ser puma -adoptado-.

15 comentarios:

Ana dijo...

Hola Aurore!
ese famoso libro de Ulises, me intriga más no me siento apta para leerlo, por que sé que es necesario demasiada concentración y la verdad no la tengo...
mi vestuario actual, no sé, tal vez una nostálgica golondrina atrapada en una jaula... sobre protegida... y que no sabe como escapar...
asfixiada y que se metió a esa jaula por no quedarse huerfana...
:(

abrazos

un abandono muy bello este que publicaste...

Aurore Dupin dijo...

Ana:

Joyce es de los escritores con los que necesitas todas las antenas...realmente se lee, a diferencia de los bestsellers actuales, que puedes "leer" mientras haces otras cosas.

Hmmm...síp. También utilicé ese disfraz...es cómodo, hasta que te llega el prurito de volar -y tendrás que abandonar el nido para realizarlo como se debe-: en casa uno sólo planea.

Agradezco a los traductores -que no son traidores- por traernos letras de lugares lejanos: Szymborska me ha fascinado.

Abrazos de vuelta.

marichuy dijo...

"Soy la que soy,
casualidad inconcebible
como todas las casualidades.
Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol."

Queridísima

Lo leí esta madrugada; me devastó al grado de que ni siquiera pude comentar nada (sigo sin poder hacerlo). Esta mujer debió ser nuestra parienta en otra vida (de haber nacido en aquellas tierras polacas). Es un poema brutal en su inmensa belleza y en las verdades que pone enfrente. Verdades que, diría Cioran, son superiores a las exigencias de lo vivo y no supercherías saludables; verdades de vértigo.

Besos verdaderos, casi consanguíneos

Aurore Dupin dijo...

Querida, querida mía (Chéjov me halará los pabellones auriculares):

Sí, son las verdades implacables, vertiginosas, de los poetas.

"Pues el amor, en este corazón maltrecho, no ha hecho otra cosa que prolongar el exilio"

Bachar Ibn Burd.

A continuar en búsqueda de universos paralelos.

Besos de genes devastados.

Strika dijo...

Estimada Aurore:

Gracias por el hermoso poema que nos has compartido. :)

Un abrazo de una puma orgullosa de serlo.

Aurore Dupin dijo...

Apreciadísima Strika:

Empiezo a idolatrar a l@s polac@s (no a la mexicana, aclaro).

Aun cuando en esencia soy venado serrano morelense, también fui puma.

Saludos compartidos.

malbicho dijo...

... oyes, y de quién es la pintura? está chidita

saludines

Aurore Dupin dijo...

¡Ah, condenada, hasta me asustaste!

Ehm...Lo desconozco; surgió durante la googleada de "café erótico".

-Adoro los anfibológicos resultados de los motores de búsqueda-

Saludos encontrados.

Menopausas dijo...

Aurore, gracias por el poema, la pintura y me quedo con esta parte:

Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien totalmente diferente.


Mil gracias ante un poema, las palabras sobran

Un abrazo

Aurore Dupin dijo...

Querida Menospausas:

Ante poemas como éste, palabras faltan.

Abrazos, muchos.

Mafalda dijo...

...

¡Vaya realidad!...
Mejor dicho, ¡vaya poema!

Esta vida está plasmada de causalidades, y encima los humanos somos casualidades...y luego inconcebibles,¡pucha!

¡Me niego a ser una jodida casualidad! Jejeje...
¡Chale mi Dama!
Oye, por cierto, yo ni a ornitorrinco cultoso llego jajajá.

Saludetes extraterrestres inconcebibles para ti.

Mafalda

Aurore Dupin dijo...

Mafalda:

Acepto las causalidades y las casualidades, como las maniobras de ajedrez del infinito.

Cuando se es una pieza rota y amorfa, pues...eres un triste ornitorrinco.

Saludos concebidos.

Artemisia dijo...

Estimada Aurore Dupin (¿y este nombre qué significa?),


No he leído a Ulisses. Siento que me faltan muchos libros para alcanzarlo. Pero el poema me sorprende. Ya lo he leido 3 ó 4 veces y me parece que cada lectura suelta una idea distinta, por lo menos para el lector. A veces me habla sobre una situación de mi vida y otras veces, de otros sentires y disfraces. Creo que esa es una cualidad de la poesía, igual que en la pintura, cada palabra es una pincelada que pone sobre el lienzo, o libro, matices de distintos colores.

Gracias por compartirlo.


Artemisia (Este era un antiguo apodo que usaba para mi bló Mnemosyne).

Aurore Dupin dijo...

Artemisia:

Utilicé un alter ego en contrasentido; es el "real" de una mujer con nombre de hombre; George Sand.

Con Joyce recuerdo las deliciosas palabras de Cervantes a través del Licenciado Vidriera, con respecto a las letras y a los letrados

"En la rueda de la mucha gente que, como se ha dicho, siempre le estaba oyendo, estaba un conocido suyo en hábito de letrado, al cual otro le llamó Señor Licenciado; y, sabiendo Vidriera que el tal a quien llamaron licenciado no tenía ni aun título de bachiller, le dijo:

-Guardaos, compadre, no encuentren con vuestro título los frailes de la redempción de cautivos, que os le llevarán por mostrenco.

A lo cual dijo el amigo:

-Tratémonos bien, señor Vidriera, pues ya sabéis vos que soy hombre de altas y de profundas letras.

Respondióle Vidriera:

-Ya yo sé que sois un Tántalo en ellas, porque se os van por altas y no las alcanzáis de profundas".

A los libros se puede aplicar la máxima hipocrática "El arte es largo, la vida breve; la ocasión fugaz, la experiencia engañosa; el juicio, difícil".

Ay, los poetas. No sé explicar qué sean, quizá las chispas de divinidad en la humanidad.

"Preguntóle otro estudiante que en qué estimación tenía a los poetas. Respondió que a la ciencia, en mucha; pero que a los poetas, en ninguna. Replicáronle que por qué decía aquello. Respondió que del infinito número de poetas que había, eran tan pocos los buenos, que casi no hacían número; y así, como si no hubiese poetas, no los estimaba; pero que admiraba y reverenciaba la ciencia de la poesía porque encerraba en sí todas las demás ciencias: porque de todas se sirve, de todas se adorna, y pule y saca a luz sus maravillosas obras, con que llena el mundo de provecho, de deleite y de maravilla".

Saludos excelsos.

Aurore Dupin dijo...

Síp...la percepción del arte es una experiencia egoísta, individualista -pero no en el sentido peyorativo, sino lo que separa del sentido gregario-.

¡Grande es Artemisa de los efesios!
(Y Gentilschi)-