julio 23, 2009

se mira mal no ser cool

Ayer leía que a nivel mundial, una de cada 500 personas padece autismo [según el Dr. Escotto Morett de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM]. El investigador universitario continuaba diciendo que este padecimiento se observa con mayor incidencia en hombres que en mujeres: por cada cinco niños autistas, tres niñas lo son. Un tema cien por ciento médico, cosa seria y que como tal debe ser abordado. No obstante, me voy a permitir la libertad de establecer una especie de metáfora en torno al autismo social, partiendo de una de las definiciones médicas más sencillas:

"[el autismo es] un desorden del desarrollo de las funciones del cerebro, que limitan al individuo que lo sufre en su interacción social, no respondiendo a las emociones de otras personas y pareciendo estar ajenos de los sentimientos de otros hacia ellos y del impacto que su comportamiento tiene en otros individuos "

Tal pareciera que en la actualidad los medios de comunicación y el propio entorno social se empecinan en inducir el autismo social; convirtiéndonos en una especie de muñequitos a control remoto, incapaces de accionar por sí mismos y que sólo se desplacen por la línea indicada. ¿Los han visto? Si el monito empieza a trastabillar o a desplazarse en zigzagueos, inmediatamente es removido o se le cambia la pila o le que proceda con tal de que vuelva encauzar su rumbo; nada de andarse saliendo del camino indicado.


Y qué tal con esas idílicas muñecas tipo bebé, que ríen o lloran lagrimitas falsas ¿no son una monada? Sobre todo porque sólo lo hacen... cuando se les oprime el botoncito. Nada de andarse exhibiendo como chillonas o risueñas a todas horas (con los feas que nos vemos cuando lloramos; con lo poco elegante que es reír a carcajada batiente). Reír o llorar únicamente cuando se ordene… o induzca… para que no se escuche tan feo. Y la mayor ventaja de estos idealizados monitos y muñecas sociales, es que no piensan por sí mismos; no hablan y si lo hacen, únicamente repiten las frases grabadas en sus "discos duros" (o inducidas desde el nuevo Ministerio de Educación: la televisión). Seres uniformados y alienados, que no creen problemas (así como la izquierda inteligente por la que tanto gimotean nuestras preclaras derecha y ultraderecha nacionales; sorry por la digresión pero no pude evitarla)


Prohibido sentir; prohibido emocionarse. Hubo un tiempo en que se podía llorar, berrear penas, soledades, desamores, desolaciones, injusticias y rabias acumuladas… y nadie lo miraba en mal. Nadie fruncía el seño ante las mujeres que iban por la vida enarbolando sus emociones y blandiendo la espada de sus sentimientos, antes que pretender ocultarlos o simular fortalezas que para el caso de los males de amor… no sirven de gran cosa. El desamor y abandono del ser amado, se purgaban; se vivía el duelo y luego ya entraba en escena la tan renombrada "fortaleza femenina".


Y uno se conmovía genuinamente; podía estar equivocado sin duda; pero nadie le decía ante qué hechos debía hacerlo; menos que alguien pretendiera distraerlo de las varaderas tragedias, mediante las sensiblerías baratas inductivas de lacrimogenerías de ocasión que atestiguamos hoy. Uno se conmueve y hasta llora porque un cantante gringo se murió… pero es incapaz de mirar la tristeza reflejada en los ojos de ese chico que a diario se sienta a su lado en el autobús.


Qué ridículo es ese de andar queriendo ver reflejos de nuestros propios desamparos… en los desamparos de otros? Esas sólo son cursilerías, afanes de soberbia mesiánica... y una imperdonable pérdida de tiempo, que además nos distrae de verdaderamente importante y por si fuera poco nos aleja de lo que debiera ser nuestro máximo anhelo para estar in: ser cool… y es que no serlo… se mira mal.


16 comentarios:

Tuer la nostalgie dijo...

Marie:

Pase un buen rato del fin de semana meditando sobre este tema, de autismo social, tratando de ponerle nombre tambien pense en "desamparo emocional".

Parece ser una estrategia de sobrevivencia en un medio de relaciones superficiales y efímeras, para tratar conseguir inmunidad al dolor por las eventuales separaciones o desiluciones.

En fin, creo que pensaba en algo parecido.

Abrazos un poco atrofiados.

Aurore Dupin dijo...

Queridísima:

Tal vez si permutáramos los letras por la televisión, no seríamos tan raras.

O tal vez... así somos de fábrica. Algún desajuste de la máquina "socialmente aceptable" y salimos nosotros: los animalitos extraños de dos cabezas.

O en la analogía de A: ya sólo falta que nos pongan en vitrinas en el zoológico con todo y nuestros libros de Kundera y Marai; en cuarentena para no andar diseminando nuestras ideas excéntricas.

Besos aislados.

lastresyuncuarto dijo...

Marichuy, ¿Antes se podía expresar, llorar, abrazar? En mi hogar familiar no, mi mamá estaba educada a la antigua, nada de abrazos, nada de llorar ni de gemir, eso es de mala educación. Un beso o un abrazo, prohibido, prohibido, el castigo por eso era criminal. Claro antes había las Marga López o Libertad Lamarque para que lloraran las mujeres, y no pasaba nada mientras lo hicieras a escondidas, y claro la televisión servía de escape.

Hoy todo son sonrisas y muñecos operados, fríos que solo lloran cuando hay que conseguir dinero para el Teletón o la campaña tal de ayuda en cualquiera de las televisoras. Pero eso es en la pantalla, ahora veo padres y madres abrazando a sus hijos, al menos en mi generación lo veo, yo soy un ejemplo que nunca es tarde para dar un abrazo o pedirlo cuando lo necesito, y si me declaro me cuesta llorar, pero cuando puedo no hay quien me lo impida, las lagrimas reprimidas tienen más dolor que nada. Así que ahora cuando me da por llorar o por abrazar no me importa, se que no hay castigo sino premio.

Si, creo que pasamos por la vida sin ver la tristeza de los demás, si creo que las personas nos hemos acostumbrado a los muertos en la televisión ¿Pero en vivo y a todo color? No lo creo. ¿Nos acostumbramos a ver pedir a los niños limosna en las esquinas? Desde que yo recuerdo existen, solo que cada día son más, y antes cuando menos te decían “le tiro la basura por un pan”, si somos fríos en muchas cosas, hoy amiga se puso, usted muy intensa en verdad. Y sacaste de mi, muchas más cosas, no habladas antes en un blog.

Abrazos, que bueno que todos están de vacaciones, no vean que vine a ser un drama aquí, je, je

PS Si hay menos niñas autistas (Hablando de la enfermedad) y tienen muchos problemas, muchos más que un niño, es un mundo propio, y creo que no están tan enojados como los autistas sociales.


Dilbertina

marichuy dijo...

Marco

Qué sorpresa verte por aquí, querido.

A veces no hace falta ponerse de acuerdo para coincidir.

Desamparados emocionales... perdidos en medio de un autismo social... funcional.

Abrazos

marichuy dijo...

Querida Aurore

No sé cuál de tus tres opciones, es menos dura de asimilar, quizá la úlitma?

Defectuosas de fábrica? Creo que sí; al menos en mi caso así lo he creído siempre.

Pero eso de aislarnos, es más triste en realidad. Mejor perdernos entre tantos otros; ser uno mas… aún a riesgo de que, como dice el Poema de Antoine, nos duela ese silencio

Besos desolados

marichuy dijo...

Dilbertina

Será que en mi casa, la chilladera nunca ha estado mal vista; puras chillonas y chillones; hasta mi padre.

Pero ahora si lloras desconsoladamente, te dicen: que no pierdas el estilo.

En fin muñecas y muñecos de plástico, por dentro y por fuera; eso es lo que quieren. Seres que no cuestionen nada; que no digan nada y que de preferncia... no piensen

Un abrazo real

Hugo Benitez dijo...

Hola Linda.
Parece ser que andas muy a la onda Aldous Huxley, tanto aquí, como en tu patio principal.

¿Será que el mundo se ha vuelto tan solo?.

Un beso y un abrazo

MauVenom dijo...

Ya llegó el borracho de tus fiestas.

Pues me confundo un poco, no sé bien como definir mi caso

por un lado sí me considero un autista social... lo digo en serio

soy un cool muy raro, porque en algunas cosas sé que lo soy pero en otras puedo dejar a la ONU completa con los ojos abiertos por mi honestidad emocional y una opinión sobre lo que siento

es muy díficil que llore Mari y no lo digo con orgullo

pero soy estúpidamente vulnerable al dolor ajeno y a cierto desamparo.

Un poco lo que te preguntaba ayer en el otro post.

Besos muchos.

Diría Exenio... xiale!

marichuy dijo...

Huguo

En la onda "Un mundo feliz"? Ni del pobre Aldoux me acordaba; hace siglos que lo leí. Pero así me parece todo últimamente... la sociedad, la gente y el mundo ¿no? Bueno quizá tu no lo recientas tanto

Besos

marichuy dijo...

Mau

Pues me parece que hoy el borracho llegó muy temprano y sin alcohol dentro, je

No te habría considerado un autista social; jamás. Aunque sí, algo cool. Más bien te veía (te sigo viendo) en un nivel de desencanto demasiado asimilado, lo cual no significa insensibilidad.

Besos

Doctor Gurma dijo...

Me remito a ser todo un vikingazo y a la facultad amplísima de comunicarle todo lo que pienso a mi cara. A pesar que si ahora uno se pone sentimental y chillón (Porque soy chillón aunque no me saltan muchas lágrimas) lo consideren dentro del estereotipo "EMO" tan en boga. O si eres severo en una aseveración eres gruñón/amargetas o si eres más discreto eres indolente... Gran parte de esta falta de manifestaciones también considero que se deban a cierto temor de algunos por caer en estereotipos y ser encasillados por la gente en algo que no somos... No obstante, yo de anacrónico vikingazo no saldré por salud mental ;)
Saludos!

marichuy dijo...

Doctor Gurma

La de cosas que hacemos y dejamos de hacer... por temor al "qué dirán"

Saludos

malbicho dijo...

muy atinada tu definición, pero también coincido con Dilbertina, yo también veo una disposición a ya no guardarse las expresiones de afecto y de emoción, veo más padres abrazando a sus hijos, más besos impúdicos, más berrinches neuróticos -pero esto último no me parece tan bueno, además de que creo que son míos, je-

pero tu frase de que no ser cool se mira mal me llevó a otra reflexión: de la exigencia a seguir las tendencias y vanguardias, y el oprobio a quienes nos atrasamos o nos desinteresamos de hacerlo

pero como decía la nana chonita: esa es otra historia

marichuy dijo...

Malbi

"de la exigencia a seguir las tendencias y vanguardias, y el oprobio a quienes nos atrasamos o nos desinteresamos de hacerlo"

Vieras que yo si siento a la gente, como muy uniformada, como no queriendo salirse del guión previamente establecido. Eso no quita que, sobre todo, los adolescentes sean más desinhibidos... pero la tiesura y las poses persisten.

Kyuuketsuki dijo...

Yo siempre he sido raro y jamás he sido cool, aunque en algun momento de mi extraviada adolescencia haya querido serlo.

La gente no arriesga, hace solo lo que se le dice. Los que dicen ir contra la corriente, las llamadas "tribus urbanas", lo mismo. Creo que ellos terminan volviéndose aun peores.

Pero no creo que llegue el día en que no se quiera ser cool. El ser humano es un excelente imitador...

marichuy dijo...

Kyuuketsuki

Creo que todos hemos querido ser cool en algún momento. Y es cierto, de una u otra forma, siempre terminamos imitando.

Saludos