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febrero 23, 2009

2046... la memoria y el olvido

No debería hacer promesas que sé no cumpliré. Prometí no pensar/escribir sobre la imposibilidad de los amores eternos y felices; sobre esa imposible utopía de casarte/emparejarte con "el amor de tu vida"... y rompí mi promesa -es decir me la incumplí a mi misma, lo cual resulta aún más grave. Pero la culpa no es solo mía, es de Won Kar Wa, ja. Caray, no debía haber visto nuevamente esta película; no en estos días en que mi ánimo no es es el más optimista. Pero qué le voy a hacer, soy renegada y no me dio la gana ir a ver alguno de los estrenos cinematográficos gringos, esos nominados a decenas de sobrevalorados óscares, que acaparan las pantallas mexicanas. Mejor opté por encerrarme a ver películas en DVD y 2046 (2004) - estaba ahí como llamándome... y yo, que soy débil, caí para volverme a maravillar con la exquisita sensibilidad y romanticismo a contracorriente de este cineasta, el mayor esteticista del cine, según dicen por ahí [pero ya saben ustedes que los admiradores somos capaces de halagos desmedidos e inmerecidos... aunque en el caso del cineasta chino, quizá no lo sea tanto]

Para la que esto escribe, que no es ni pretende ser una experta critica cinematográfica, el film es una delicia que se degusta como un buen vino: con lentitud y saboreando cada trago con todos los sentidos. Y es simple, sin relumbrosos y apantalladores efectos especiales de 100 millones de dólares. Es la historia de un hombre, un escritor, que se encierra en un hotel (habitación 2046) para escribir una novela futurista que lleva ese título no como numero de la habitación, sino como el año al que se dirige un tren misterioso, en el cual viajan los pasajeros que desean recuperar los recuerdos perdidos. La historia habla de amores furtivos, de mujeres de una sola noche con las que se busca olvidar a la única que no se pudo tener y trascurre plena de sutil sensualidad, con el plus de conjuntar la perfecta comunión entre escenas y música. En palabras del propio director, 2046 es:

"la historia de un hombre que se inventa a diferentes mujeres para no olvidar a la única que amó y que fue la única que traicionó"

No soy critica y no voy a contar más de la película, mejor extraigo un par de frases que me siempre me han gustado -seguro porque me vienen como mandadas a hacer-, no sin antes comentar que el antecedente de este film -considerado como secuela- es la que para esta impenitente necia, es una de las más bellas películas de amor jamás vistas: Deseando amar (2000) - y también la mejor obra de este hombre nacido hace 50 años en Shanghai.

*Todos nuestros recuerdos son rastros de lágrimas.

*En cuestiones de amor, lo que importa es el tiempo en el que sucedan las cosas. No basta con encontrar a la persona adecuada, si el momento no es el indicado, de nada servirá.

*Creía escribir una novela sobre el futuro, cuando en realidad era sobre el pasado, ese que creía olvidado... pero mi memoria me traicionó una vez más.

*A mi también me gustaría que mi libro -2046- tuviera un "final feliz", él problema es que no se como escribirlo.




trailer

2046: amor, memoria y olvido

No debería hacer promesas que sé no cumpliré. Prometí no pensar/escribir sobre la imposibilidad de los amores eternos y felices; sobre esa imposible utopía de casarte/emparejarte con "el amor de tu vida"... y rompí mi promesa -es decir me la incumplí a mi misma, lo cual resulta aún más grave. Pero la culpa no es solo mía, es de Won Kar Wa, ja. Caray, no debía haber visto nuevamente esta película; no en estos días en que mi ánimo no es es el más optimista. Pero qué le voy a hacer, soy renegada y no me dio la gana ir a ver alguno de los estrenos cinematográficos gringos, esos nominados a decenas de sobrevalorados óscares, que acaparan las pantallas mexicanas. Mejor opté por encerrarme a ver películas en DVD y 2046 (2004) - estaba ahí como llamándome... y yo, que soy débil, caí para volverme a maravillar con la exquisita sensibilidad y romanticismo a contracorriente de este cineasta, el mayor esteticista del cine, según dicen por ahí [pero ya saben ustedes que los admiradores somos capaces de halagos desmedidos e inmerecidos... aunque en el caso del cineasta chino, quizá no lo sea tanto]

Para la que esto escribe, que no es ni pretende ser una experta critica cinematográfica, el film es una delicia que se degusta como un buen vino: con lentitud y saboreando cada trago con todos los sentidos. Y es simple, sin relumbrosos y apantalladores efectos especiales de 100 millones de dólares. Es la historia de un hombre, un escritor, que se encierra en un hotel (habitación 2046) para escribir una novela futurista que lleva ese título no como numero de la habitación, sino como el año al que se dirige un tren misterioso, en el cual viajan los pasajeros que desean recuperar los recuerdos perdidos. La historia habla de amores furtivos, de mujeres de una sola noche con las que se busca olvidar a la única que no se pudo tener y trascurre plena de sutil sensualidad, con el plus de conjuntar la perfecta comunión entre escenas y música. En palabras del propio director, 2046 es:

"la historia de un hombre que se inventa a diferentes mujeres para no olvidar a la única que amó y que fue la única que traicionó"

No soy critica y no voy a contar más de la película, mejor extraigo un par de frases que me siempre me han gustado -seguro porque me vienen como mandadas a hacer-, no sin antes comentar que el antecedente de este film -considerado como secuela- es la que para esta impenitente necia, es una de las más bellas películas de amor jamás vistas: Deseando amar (2000) - y también la mejor obra de este hombre nacido hace 50 años en Shanghai.

*Todos nuestros recuerdos son rastros de lágrimas.

*En cuestiones de amor, lo que importa es el tiempo en el que sucedan las cosas. No basta con encontrar a la persona adecuada, si el momento no es el indicado, de nada servirá.

*Creía escribir una novela sobre el futuro, cuando en realidad era sobre el pasado, ese que creía olvidado... pero mi memoria me traicionó una vez más.


*A mi también me gustaría que mi libro -2046- tuviera un "final feliz", él problema es que no se como escribirlo.




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diciembre 20, 2008

el arte de crear belleza... en won kar wai

Cuando una es amante del cine y fan de algunos cineastas cuya obra no es tan extensa, de esos realizadores que se toman el tiempo necesario para elaborar sus guiones y que parecen acariciar con languidez y sensualidad cada cuadro que filman, que se niegan a realizar películas como quien produce comida chatarra en serie y que más bien parecen tener dolorosos partos antes de que sus "hijos cinematográficos" vean la luz... suele preguntarse ¿y qué hacen cuando no están haciendo una película? Por ejemplo, yo me pregunto ¿qué es lo que hace para sobrevivir, más allá de lo meramente material, uno de los mayores estilistas de la cinematografía actual, el hongkonés Won Kar Wai? Bueno pues mi adorado... hace comerciales.

Confieso que la primera vez que vi un comercial suyo, casi me dio el soponcio ¿cómo era posible que el realizador de esa deliciosa y exquisita película llamada Fa yeung nin wa - (Deseando amar), se pusiera a promocionar autos? Aunque el comercial no fuese de cualquier auto (un BMW), estuviera protagonizado por Clive Owen y hubiese sido concebido a modo petit fim noir, no dejaba dejaba de ser un anuncio. Pensé que sería algo excepcional, pero no. En 2007 -después de su incursión en el cine gringo con My Blueberry Nights cinta que inauguró la edición 60° del festival de Cannes-, Won kar Wai volvió a sorprender al llevar su arte al mundo de la perfumerie creando el promocional de la fragancia Midnight Poison de Christian Dior. Para ese pequeño corto, el cineasta optó por elaborar una fantástica versión de La Cenicienta -personificada por la actriz francesa Eva Green-, donde primaba el azul profundo, la oscuridad. No puedo negar que el video me encantó, me dio la sensación de estar tocado por un aura de magia y misterio muy atractiva. Sin embargo, a los fans mas puristas del aclamado realizador hongkonés, no les hizo mucha gracia verlo… haciendo otra vez comerciales.


midnight poison





Pero creo que ya le encontró gracia a eso de hacer promos, pues un año después del comercial para la casa Dior, en el otoño de 2008, se presentó un comercial de perfume realizado por Won kar Wai, en esta ocasión para un aroma de la firma Ralph Lauren (aunque creado por un perfumero francés). Muy cinematográfico, desde el nombre del perfume, el spot remite al séptimo arte (Notorious (1946). Así que haciendo honor al cine del maestro Alfred Hitchcock, el cineasta hongkonés filmó un sensual petit film noir... en blanco y negro, donde una misteriosa femme fatale -a la cual da vida la actriz y modelo francesa Laetitia Casta-, se escabulle por calles parisinas mientras un hombre la persigue, hasta que finalmente le da alcance en el puente de Alejandro III. Para reforzar ese ambiente de misterio y sensualidad, el petit film esta acompasado por la música maravillosa de Miles Daves con The Maids of Cadiz [entre muchos de los elementos estilísticos utilizados por el cineasta, sin duda la elección de sus bandas sonoras es uno de sus mayores distintivos, pues él sabe elegir la música que mejor se integre -de manera casi simbiótica- con sus historias].

Yo no
me considero purista y debido a mi fascinación por el mundo de los aromas, aún siendo poco afecta a la TV, debo confesar queme gustan algunos promos de perfumes; no obstante, me gusta más que Won kar Wai haga lo que mejor sabe: filmar largometrajes].

Finalmente, pienso que tampoco hay que írsele a la yugular a los directores de cine que hacen spots. Creo que después de todo, es preferible hacer un pequeño corto publicitario bien filmado y en el que se expresen muchos de los elementos distintivos del cineasta, a realizar películas por encargo... y mediocres


notorius


notorius whit the makin of