febrero 27, 2009

carta de un hombre muerto

Cuando era adolescente y lloraba mi primera pena de amor, alguien mayor me dijo:

"Preferible mil veces sufrir por un amor no correspondido, a no ser capaz de ese sufrimiento"

Con 17 años, tal sentencia me pareció una reverenda atrocidad; pero con el paso del tiempo he aprendido que no es tan malo sufrir por desamor; que si uno cree que no puede haber mayor dolor que el de amar intensamente a alquien que ni siquiera nos mira.... puede resultar aún peor no ser capaz de sentir nada...


“¿Me pregunta usted, señora, si me burlo? ¿No puede usted creer que un hombre no haya sentido jamás amor? Pues bien: no, no he amado nunca, nunca. ¿De qué depende eso? No lo sé... Pero no he sentido jamás ese estado de embriaguez del corazón que llaman amor. Jamás he vivido en ese ensueño, en esa locura, en esa exaltación a que nos lanza la imagen de una mujer, ni me vi nunca perseguido, obsesionado, calenturiento, embebecido por la esperanza o la posesión de un ser convertido de pronto para mí en el más deseable de todos los encantos, en la más hermosa de todas las criaturas, más interesante que todo el universo. En mi vida he llorado ni he sufrido por ninguna de ustedes. Tampoco he pasado las noches en vela pensando en una mujer. No conozco ese despertar que su pensamiento y su recuerdo iluminan. No conozco tampoco la excitación enloquecedora del deseo, cuando se le espera, y la divina melancolía sentimental, cuando ella ha huido, dejando en el cuarto un perfume sutil de violeta y de carne. Jamás he amado. Muy a menudo me he preguntado a qué es esto debido y, verdaderamente, no lo sé muy bien. Aunque llegué a encontrar varias razones, se refieren a la metafísica, y no sé si las apreciará usted. "
[Guy de Maupassant Carta que encontró a un ahogado. Fragmento]



Francis Cabrel Je t'aime, je t'aimerai





imagen: ahogado de gerardo klint

febrero 23, 2009

2046... la memoria y el olvido

No debería hacer promesas que sé no cumpliré. Prometí no pensar/escribir sobre la imposibilidad de los amores eternos y felices; sobre esa imposible utopía de casarte/emparejarte con "el amor de tu vida"... y rompí mi promesa -es decir me la incumplí a mi misma, lo cual resulta aún más grave. Pero la culpa no es solo mía, es de Won Kar Wa, ja. Caray, no debía haber visto nuevamente esta película; no en estos días en que mi ánimo no es es el más optimista. Pero qué le voy a hacer, soy renegada y no me dio la gana ir a ver alguno de los estrenos cinematográficos gringos, esos nominados a decenas de sobrevalorados óscares, que acaparan las pantallas mexicanas. Mejor opté por encerrarme a ver películas en DVD y 2046 (2004) - estaba ahí como llamándome... y yo, que soy débil, caí para volverme a maravillar con la exquisita sensibilidad y romanticismo a contracorriente de este cineasta, el mayor esteticista del cine, según dicen por ahí [pero ya saben ustedes que los admiradores somos capaces de halagos desmedidos e inmerecidos... aunque en el caso del cineasta chino, quizá no lo sea tanto]

Para la que esto escribe, que no es ni pretende ser una experta critica cinematográfica, el film es una delicia que se degusta como un buen vino: con lentitud y saboreando cada trago con todos los sentidos. Y es simple, sin relumbrosos y apantalladores efectos especiales de 100 millones de dólares. Es la historia de un hombre, un escritor, que se encierra en un hotel (habitación 2046) para escribir una novela futurista que lleva ese título no como numero de la habitación, sino como el año al que se dirige un tren misterioso, en el cual viajan los pasajeros que desean recuperar los recuerdos perdidos. La historia habla de amores furtivos, de mujeres de una sola noche con las que se busca olvidar a la única que no se pudo tener y trascurre plena de sutil sensualidad, con el plus de conjuntar la perfecta comunión entre escenas y música. En palabras del propio director, 2046 es:

"la historia de un hombre que se inventa a diferentes mujeres para no olvidar a la única que amó y que fue la única que traicionó"

No soy critica y no voy a contar más de la película, mejor extraigo un par de frases que me siempre me han gustado -seguro porque me vienen como mandadas a hacer-, no sin antes comentar que el antecedente de este film -considerado como secuela- es la que para esta impenitente necia, es una de las más bellas películas de amor jamás vistas: Deseando amar (2000) - y también la mejor obra de este hombre nacido hace 50 años en Shanghai.

*Todos nuestros recuerdos son rastros de lágrimas.

*En cuestiones de amor, lo que importa es el tiempo en el que sucedan las cosas. No basta con encontrar a la persona adecuada, si el momento no es el indicado, de nada servirá.

*Creía escribir una novela sobre el futuro, cuando en realidad era sobre el pasado, ese que creía olvidado... pero mi memoria me traicionó una vez más.

*A mi también me gustaría que mi libro -2046- tuviera un "final feliz", él problema es que no se como escribirlo.




trailer

2046: amor, memoria y olvido

No debería hacer promesas que sé no cumpliré. Prometí no pensar/escribir sobre la imposibilidad de los amores eternos y felices; sobre esa imposible utopía de casarte/emparejarte con "el amor de tu vida"... y rompí mi promesa -es decir me la incumplí a mi misma, lo cual resulta aún más grave. Pero la culpa no es solo mía, es de Won Kar Wa, ja. Caray, no debía haber visto nuevamente esta película; no en estos días en que mi ánimo no es es el más optimista. Pero qué le voy a hacer, soy renegada y no me dio la gana ir a ver alguno de los estrenos cinematográficos gringos, esos nominados a decenas de sobrevalorados óscares, que acaparan las pantallas mexicanas. Mejor opté por encerrarme a ver películas en DVD y 2046 (2004) - estaba ahí como llamándome... y yo, que soy débil, caí para volverme a maravillar con la exquisita sensibilidad y romanticismo a contracorriente de este cineasta, el mayor esteticista del cine, según dicen por ahí [pero ya saben ustedes que los admiradores somos capaces de halagos desmedidos e inmerecidos... aunque en el caso del cineasta chino, quizá no lo sea tanto]

Para la que esto escribe, que no es ni pretende ser una experta critica cinematográfica, el film es una delicia que se degusta como un buen vino: con lentitud y saboreando cada trago con todos los sentidos. Y es simple, sin relumbrosos y apantalladores efectos especiales de 100 millones de dólares. Es la historia de un hombre, un escritor, que se encierra en un hotel (habitación 2046) para escribir una novela futurista que lleva ese título no como numero de la habitación, sino como el año al que se dirige un tren misterioso, en el cual viajan los pasajeros que desean recuperar los recuerdos perdidos. La historia habla de amores furtivos, de mujeres de una sola noche con las que se busca olvidar a la única que no se pudo tener y trascurre plena de sutil sensualidad, con el plus de conjuntar la perfecta comunión entre escenas y música. En palabras del propio director, 2046 es:

"la historia de un hombre que se inventa a diferentes mujeres para no olvidar a la única que amó y que fue la única que traicionó"

No soy critica y no voy a contar más de la película, mejor extraigo un par de frases que me siempre me han gustado -seguro porque me vienen como mandadas a hacer-, no sin antes comentar que el antecedente de este film -considerado como secuela- es la que para esta impenitente necia, es una de las más bellas películas de amor jamás vistas: Deseando amar (2000) - y también la mejor obra de este hombre nacido hace 50 años en Shanghai.

*Todos nuestros recuerdos son rastros de lágrimas.

*En cuestiones de amor, lo que importa es el tiempo en el que sucedan las cosas. No basta con encontrar a la persona adecuada, si el momento no es el indicado, de nada servirá.

*Creía escribir una novela sobre el futuro, cuando en realidad era sobre el pasado, ese que creía olvidado... pero mi memoria me traicionó una vez más.


*A mi también me gustaría que mi libro -2046- tuviera un "final feliz", él problema es que no se como escribirlo.




trailer

febrero 19, 2009

le poison... ensemble contre le mort

Antes que nada, conviene aclarar a mis amables visitantes que este blog no se ha trasformado en la sección de "consejos de la tía Marichuy". Sin discursos moralinos ni paranoias, solo con absoluta conciencia de que esta enfermedad no es un mito y de que no obstante estar aún lejana su cura, todavía hay quienes -por creencia religiosa, hipocresía, doble moral o ignorancia- se oponen al uso del condón y a la difusión de la información y educación preventiva, me permito poner a su consideración este mensaje publicitario -sí, a veces la publicidad es positiva-, cuyo link agradezco a Dilbertina. El video es breve, impactante y muy bueno... o al menos así me lo parece a mí.

NOTA la resolución del video se ve mejor en el sitio original http://www.lepoison.com/sidaction/ o aquí plaisir partager




Para mayor información http://www.sidaction.org/










le poison







Imagen: Ícaro de Henri Matisse

febrero 15, 2009

ménage à 39,897..

Los seres humanos viven obsesionados con ser más que el de al lado. Más allá de superar obstáculos o vencer sus propios miedos, lo que buscan es romper e implantar récords. Y no me refiero a los deportivos, sino a otros tan absurdos como ser el recordista mundial en la ingestión de hamburguesas, hot dogs, etc. Este fenómeno que se observa a nivel mundial, nunca lo he entendido muy bien; supongo que estableciendo ese tipo de marcas se pretende huir, así se momentáneamente, de la temida mediocridad, figurar en la prensa y TV y así gozar de sus 15 minutos de fama, como decía Andy Warhol y de paso, hasta aliviar o exhibir -vaya uno a saber- algún tipo de complejo.


Lo que sea que empuje al ser humano en esta absurda carrera, lo cierto es que los mexicanos no somos ajenos... y ayer establecimos un nuevo récord guiness: "39 mil 897 personas se besaron simultáneamente” en el Centro de la Ciudad de México. Tal como dio fe el certificador del Récord Guiness, Carlos Martínez. Cabe hacer notar que los únicos besos que contaron para la obtención de tal marca, fueron los que duraron más de cinco segundos.

Yo solo tengo una duda ¿por qué 39,897 personas, en lugar de 39,898 o 39,896? No entiendo.. ¿será que por ahí hubo un ménage à trois
?


Cesaria Evora canta bésame mucho


febrero 12, 2009

Madame Obama en Vogue

Como país directamente somos malos. Somos un país de cínicos, vividores y complacientes. Nos hemos convertido en una nación de personas a las que apenas les alcanza para llegar al final del día. La gente está mal y ha empeorado durante el transcurso de mi vida. Cuando pienso en mis hijas, me da vergüenza que salgan a recorrer el mundo”.

Estas y muchas otras lindezas más, salieron de la boquita de Michelle Obama, antes de ser Primera Dama por supuesto. Ahora, ya instalada en la Casa Blanca, aparece en la portada correspondiente a marzo de la edición estadounidense del VOGUE y no sería extraño que próximamente apareciera adornando la edición inglesa y hasta la francesa, toda vez que los galos no son ajenos a la seducción de Mr. Barack Obama.

Hoy que vi en un periódico mexicano la foto de la portada del VOGUE con Michelle, me acordé que durante la campaña por la obtención de la candidatura demócrata, el mismo magazine le pidió a Hillary Clinton que posara para su portada; pero Madame Clinton se negó argumentando que no quería transmitir una imagen equivocada, ni darle armas a sus detractores –no solo republicanos, se entiende- al presentar una imagen “demasiado femenina” o frívola, esto último pensando en la posible reacción de las feministas [Hillary olvidó que siendo esposa del presidente Bill Clinton, ella había aparecido en la portada del VOGUE]. Pero unas semanas después, cuando Barack Obama empezaba a despegar en las encuestas, Hillary hizo aquella famosa aparición donde derramó unas lagrimitas (¿existe gesto femenino más conmovedor?) y voilà… subió en las preferencias. Ella sabía que para cierto segmento de la sociedad estadounidense, adepto a los filmes melcochosos y cursis, pega más una candidata “sensible” capaz de llorar en público, que una mujer fuerte y sin complejos, quien a los 60 años se atreve a posar para el VOGUE, el cual además tiene la osadía de leer, sin que ello disminuya un ápice su inteligencia y respeto por si misma.

Es bien sabido que la intelectualidad mira con menosprecio este tipo de revistas, a las que considera la biblia de la frivolidad y el epitome de lo superfluo. Entonces, el que una mujer que no sea modelo, aparezca en la portada de uno de estos magazines, casi provoca su linchamiento. Pero sucede que la mayoría de las veces, esas mentes superiores e inmaculadas que critican el snobismo y frivolidad de los lectores del VOGUE, lo hacen con argumentos supinamente snobs...

febrero 09, 2009

la caricia perdida

"Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará... rodará...

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de besar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?
"

[La caricia perdida Alfonsina Storni]



y como el agua que corre en el canal, se me va tu caricia, para no regresar...

febrero 03, 2009

les nuits fauves...

No sé cuántas veces habré tocado el tema del film Les nuits fauves, o mencionado a su escritor, director, musicalizador y actor principal Cyril Collard-; varias en efecto. Ese pequeño film y la historia de su protagonista -la misma cosa a decir verdad-, me calaron tan hondo, que aún varios años después... sus imágenes y palabras vuelven a mi. A finales de los años 90's del siglo pasado [que vieja me siento cuando digo algo así], en alguna sala del CultiSur de la UNAM vi Las noches salvajes... uff, el impacto que este filme produjo en mi, fue brutal. Yo era más fresa de lo que hoy soy y habitaba en un mundo totalmente distinto al presentado en ese filme; además, en plena era de amores de ocasión, se percibía una especie de apanicamiento por el creciente contagio del SIDA, al tiempo que el recrudecimiento de la hipocresía y doble moral como emblema de la sociedad clasemediera. SIDA, homosexualismo, bisexualismo, amores de calle, bajos fondos... puf...

Las noches salvajes marcha a contracorriente de la clásica visión hollywoodense en torno al SIDA y al mundo homosexual. Presentando una visión realista, descarnada, honesta y carente de cualquier atenuante o velado lamento auto-conmiserativo. El joven director -enfermo de SIDA y muerto a los 34 años, tres días antes de que la Academia de Cine Francés le entregara 4 premios César por esa su opera primma- no pide perdón, no suplica comprensión; mucho menos busca una redención moral. Ni en su libro, ni en el film recurre a los discursos moralinos, simplemente se limita a presentar un retrato tan perturbador y crudo como fascinante, del acontecer de un grupo jóvenes habitantes de ese submundo tan alejado de la corrección socio-política y de "las buenas costumbres".

Al impacto que el filme me produjo, sin duda contribuyó saber que el joven director y protagonista había muerto poco tiempo después de haber realizado ésta película; pero también, todo lo que pasaba a mi alrededor. Mi recurrente regreso a esta historia, se lo debo a uno de mis más queridos amigos, quien moriría del mismo mal que Cyril, pero a diferencia del artista francés, él no experimentó esa vitalidad; jamás asumió públicamente su homosexualismo, mucho menos su padecimiento. Como miembro de una pomadosa y conservadora familia católica provinciana, mi amigo nunca terminó de aceptarse por completo. Y eso es lo más triste; pues mientras Les nuits fauves pese a ser descarnada y dura, respira vitalidad y ganas de ser, mi amigo vivía en la eterna melancolía y desazón... añorando amores que nunca pudieron ser.

Provocadora, intensa, dura, poderosa y honesta; para mí esta película se sitúa en las antípodas de la moralina y sensiblería barata que caracterizan a la muy sobrevalorada Philadelphia¡a. Amo Les nuits fauves... tanto como me duele.

Cyril también intentaba la poesía; esto pertenece a su libro póstumo L'Ange sauvage:
"Et puis moi. L'ange sauvage,
Serrant le corps d'une gazelle brûlante,
J'attends de la colère des Dieux
Ou de la beauté des diables
Qu'elles envahissent mon monde mourant,
Qu'elles extirpent la pourriture
Des pores de ma peau sirupeuse
Et la jettent en pâture
Aux chiens du port,
Leur poil comme un duvet de misère
Caressé par les mains rugueuses
Des marins pressés par le temps.
Et moi l'ange sauvage
Je m'avance dans la fumée d'un quai désert,
Je découvre des carcasses de métal
Et des manèges abandonnés,
Pont d'un cargo,
Grand nord, mers de glace
L'ange sauvage devient ange déchu
et termine simple mortel au coin d'un bar."

[tal como aparece en la cuarta de forros del libro L'Ange sauvage]